El agua, elemento básico del desarrollo humano, juega un papel fundamental a la hora de dar respuesta a la mayoría de los desafíos mundiales (erradicar la pobreza, alcanzar la equidad de género o preservar el medio ambiente, etc.). La apuesta por el desarrollo sostenible requiere lograr que el agua sea un bien universal y no sólo un privilegio del mundo desarrollado.

Este año, la ONU se concentra en el desperdicio del agua y en su reutilización. Mundialmente, más del 80% de las aguas residuales que generamos vuelve a los ecosistemas sin ser tratada ni reciclada. 1800 millones de personas usan una fuente de agua contaminada, lo que las pone en riesgo de contraer enfermedades como la cólera o la polio, causantes de miles de muertes.

Las oportunidades de explotar las aguas residuales como un recurso son enormes lo que hace que exista un gran número de Emprendedores Sociales en el mundo tratando de dar respuesta a esta necesidad, buscando soluciones innovadoras y efectivas.
En México, más de un 10% de personas consumen agua contaminada cada día y alrededor de 5 millones de personas no tienen ni siquiera acceso a agua potable.

A través de Cántaro Azul,  Fermín Reygadas, Emprendedor Social de Ashoka desde el 2014, trabaja de manera participativa con individuos y comunidades para así poder crear soluciones integrales y adecuadas a su contexto. Una de las soluciones desarrolladas por Cántaro Azul en colaboración con la Universidad de Berkeley, es un sistema de desinfección de agua con rayos ultravioletas que ya ha beneficiado a más de 30 comunidades.

Por otro lado, Enrique Lomnitz piensa que “lo importante es usar la captación de lluvia para generar un sistema de agua sustentable paralelo al convencional” y  con Isla Urbana, ha desarrollado un sencillo captador de lluvia que se adapta a la forma de las viviendas mexicanas.

Además, se estima que el 40% del crecimiento urbano se hará en las barriadas. Estas comunidades son muchas veces ignoradas por las autoridades y las soluciones de acceso al agua, para ellas, son inaccesibles. Por eso, Philippe de Roux ha desarrollado una manera para que accedan al agua a bajo precio y a domicilio, implicando a las administraciones públicas y negociando con los operadores. A través de Eau et Vie, Philippe ya está en 4 grandes ciudades de Filipinas, en Bangladesh y en la Costa de Marfil, y ha ayudado a llevar agua potable a más de 25.000 chabolas.

La Red de Impulsores del Cambio tiene como objetivo mejorar la sostenibilidad del planeta a través de la innovación social. Para hacer esto posible, seleccionará en los próximos cinco años a 10 emprendedores sociales de Chile, Colombia y España en las áreas de agua, energías renovables y sostenibilidad, a los que apoyará en el desarrollo de sus proyectos con una beca económica durante tres años, además de apoyo en asesoramiento y comunicación.

En diciembre, Impulsores del Cambio presentará 3 nuevos Emprendedores Sociales trabajando en este ámbito en Santiago de Chile.

 

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